La baja autoestima

¿Qué es la baja autoestima?

La autoestima es la valoración general de una persona de su propia valía. Se considera un rasgo de la personalidad, que se desarrolla en la infancia y afecta a los comportamientos de una persona, las interacciones sociales y el bienestar general. Las personas con baja autoestima tienen poca confianza en sus relaciones sociales y a menudo se sienten fracasados. No pueden hacerse valer y pueden exhibir comportamientos dependientes. Pueden perder los estribos con facilidad y culpar a otros de sus problemas. Igualmente también es posible que haya distorsiones de la imagen corporal con la baja autoestima.

¿Qué causa la baja autoestima?

La baja autoestima se origina en la infancia. Las experiencias adversas de la niñez como un hogar carente de seguridad o el amor, la crítica excesiva, problemas con la apariencia física o la salud, el abuso físico o sexual u otros eventos traumáticos pueden conducir a una baja autoestima en la edad adulta. Las experiencias adversas en la edad adulta también puede causar baja autoestima, como el desempleo, los problemas matrimoniales o divorcios, problemas financieros, problemas de salud o trauma psicológico. Problemas psicológicos como la depresión o la ansiedad y los trastornos de la personalidad también están interrelacionados con la baja autoestima.

¿Cuáles son los síntomas de la baja autoestima

Las personas con baja autoestima pueden carecer de habilidades sociales y de confianza en sí mismo, lo que hace que se aislen de los demás. Pueden carecer de asertividad, tienen dificultad para dar su opinión o pedir lo que quieren. Sus pensamientos suelen ser pesimistas o muy negativos. La falta de autoestima los hace incapaces de aceptar la crítica y suelen estár a la defensiva. Además, los trastornos alimenticios y abuso de sustancias son problemas comunes en las personas con baja autoestima.

Preguntas más frecuentes sobre la baja autoestima

¿Cómo se diagnostica la baja autoestima?

Los problemas relacionados con la baja autoestima deben ser evaluados por un profesional de salud mental. Un examen psicológico a fondo es necesario para determinar si la baja autoestima se asocia con otros trastornos psicológicos específicos. Las causas subyacentes de la baja autoestima, como problemas de ansiedad, depresión o de la personalidad debe ser considerados. El trauma psicológico, con el subsiguiente desarrollo de trastorno de estrés postraumático y otros trastornos de ansiedad también puede estar asociados con una baja autoestima. La dependencia química, el alcoholismo o la automedicación pueden tener también un efecto perjudicial sobre la autoestima.

¿Cuál es el pronóstico de la baja autoestima?

Si la baja autoestima se asocia con un problema psicológico específico, ese problema debe abordarse en primer lugar. Por otra parte, si el abuso de sustancias o alcoholismo están exacerbando la baja autoestima, el tratamiento debe ser dirigido hacia estos problemas. La baja autoestima puede abordarse con tratamiento psicológico y en algunos casos con la medicación. La psicoterapia eficaz, el sueño, el control del estrés y la psico-educación, pueden mejorar significativamente la autoestima y la confianza de una persona.

¿Qué factores pueden frenar la recuperación?

Las personas con una autoestima baja y con problemas psicológicos asociados pueden ser reacios o tener miedo a la hora de buscar tratamiento. Establecer un plan de tratamiento y una diagnosis apropiada y adecuada es muy importante. El abuso de sustancias y la automedicación también es frecuente entre las personas con baja autoestima, lo que puede interferir drásticamente en el tratamiento psicológico y médico eficaz. Las personas con baja autoestima pueden estar aisladas de los familiares o seres queridos, por lo que carecen de una estructura de apoyo social efectivo que es importante para ayudar a su recuperación.

¿Cómo pueden ayudar los amigos y la familia?

Cuando familiares y seres queridos se dan cuenta de que un miembro de la familia tiene una baja autoestima, pueden desempeñar un papel importante para ayudar a esa persona a someterse a tratamiento. Ellos pueden ser un recurso valioso en el control de los medicamentos y estando atentos para detectar los síntomas de depresión o ansiedad, así como las conductas de evasión o de aislamiento. Los miembros de la familia pueden ayudar a una persona con baja autoestima proporcionándoles profesionales que lo diagnostiquen y lo somentan a un tratamiento eficaz, proporcionandole también apoyo emocional y recursos financieros.

 

Adaptado de: PCH

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